domingo, 19 de marzo de 2017

Después del tendido.

En el lecho coronaba una pila 
de pantalones, 
de camisetas flacas y gruesas,
de calcetines solteros en busca de la cópula
y al ordenar el desquicio,
uno, quedó huérfano como la estirada oruga de tejido
en que se asemeja cuando ningún pie la habita.

Su cama abrigaba la omnipresente montaña,
de ropa del derecho, del revés de equipajes
de otras mujeres, de otros hoteles,
de colores caóticos del bosque en el crepúsculo:
pardos, oscuridad, verdes militares y chocolates 
en tierra que perfilaban la geografía del hombre que hoy, por hoy amo,
y venero, el que no posee temor, y dice mirando a las baldosas de la cocina
que soy valiente. No considero que lo sea, simplemente,
apuesto a la vida, antes de que engulla,
no dejo que la bacanal de la colada
sea ni por un momento
la maraña de la horda de los pensamientos.

Con la manía infantil le cuadré
las toallas con sus picos en cartabón,
las sábanas beatificadas con el sueño,
en armonía textil y amorosa,
porque quiero que este bache se supere
como cortinas arrancadas de los ojos.

Puestas en torres que se atreven a desafiar a la orilla,
con cada prenda con su función 
más esperanzadora, una maniobra de aseo, 
de saber que no estás solo,
y qué caiga quién caiga
no dejar que la avalancha nos coma,
no al extravío en el biombo,
y condonar que el calcetín de franjas lilas
sea el testimonio
de lo que un ayer padecimos
porque cualquier noche de éstas
será una bella polilla de poliéster.



Imagen tomada de Internet.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Yonquis

Este trozo de carne
en que me he trastocado
con la inercia
de un elástico

haciendo de tu poema
rayas
"cebriles"
y necesarias para que el "oroficio"
de nariz esnife
tu verso de verso
en descolamientos de apéndices.

La incertidumbre
el desvarío de la brújula
los cometas
haciendo cola
de ganchillo
en el éxtasis que supone
el releer cada golpe.

La comisura blanca
con las pupilas en dilatación
con las estrofas del poema.

Regulación del pulsómetro
trabado a la víscera
de un ostracismo
dando hedor al trozo necrófilo
que flota
que irradia
todo el venidero mayo.

La suerte mudadora de piel.
El dedal en cada yema.
El caos.
Y la drogadicción más asesina
la que no llora ni una mísera gota
de sangre.

De leer y morir de poemosis.

Y ya no saber del amor o de las culebras.



lunes, 13 de marzo de 2017

La humedad de la palabra, te quiero

Me gusta escuchar la lluvia
arrimada a ti,
en consonantes que agudas
timbalean y entremezclan la respiración,
dejando, que el eco
descanse su fatiga
en el silencio tímido
que acontece cuando
la lluvia se suelta de la mano.

Y en ese hueco el agua
anida buza, para pez
mover coma.
Para dar auxilio
a aquellas penas
con fragancia de crío
que tú has descubierto
sin competencia.
Y sin duda, con el ruido
de una noche de caballos danzarines.

Que el amor se fortalece
Y tú lo sabes.
Y yo lo ratifico.

En el cebo con atravesada la palabra:
Te quiero.



viernes, 10 de marzo de 2017

El contador

En la ciudad de los almendros
que florecen antes de la hora,
el atolondrado de mujeres,
y varios enseres, abren la persiana
al día. Cuesta reconocer que ardan
niñas en los colegios, y que un rinoceronte
dentro de un zoo, fue la extirpación
de la maldad que compra sueños
en cafeteras, y heridas que nunca bajan
la barrera, en una vía de peatones
de rifas y carantoñas
cuando llega la primavera
y uno se entera con el atragantar
en la faringe de pétalos.
Y ruedas naranjas.

Cinturón para unos
olvido hacia mi persona.

martes, 7 de marzo de 2017

cobra o pitón

La concordancia cruda de cada estribo
en las regletas porosas 
y la música,
en esta alma ida
entre tumores de barrio.

De mantelería bordada y las sanguijuelas
haciendo poses de Afrodita
para sorber ese acuario que yace
entre las comillas, y las bocas del incendio,

Mortecina espejismo si tú
en la proa casaras la noche de venenos,
pues, sabe bien de las argucias,
pero, el pecado más cercano
es caer hacia los abismos del mar.

De la rutina en cajas, de los vasos inquietos
en rol prescrito y las hojas caducas
en balances, acuses y saltimbanqui.

Almanaques que florecen
y la sensualidad más espumosa
de arrecifes en costra por las heridas
de epopeyas de folleto.

La vehemencia de este latir.
El oloroso empaque de tu cuerpo arañado al mío.
En teatros sin plateas, ni vientres en holgazanería
compostura,porque  respirar el amor debe en todos sus trajes,

La verdadera serpiente no comunica,
 asfixia mientras  susurra que te ama.




domingo, 5 de marzo de 2017

El arca de Wislawa de Torremozas

  Mi poemario El Arca de Wislawa ha salido como novedad editorial en la web de Ediciones Torremozas, La verdad que es un sueño hecho realidad, donde no solamente la poesía convive con la inspiración y el espíritu de Wislawa Szymborska, también la labor y el testimonio de otras personas, de profesionales y amistades de ley han viajado en esta travesía con mis días blancos y negros. Levar anclas, el arca ha zarpado...
Gracias Yolanda Quiralte por una contraportada de corazón, a Víctor Aranda García por su fotografía de autor y su arte. Gracias a todas aquellas personas que saben que una parte de ellas habita en el arca. El arca de Wislawa de Ediciones Torremozas, desde mi humilde punto de vista es un libro fruto de la constancia y el empeño, de poemas que desean respirar y ser compartidos.
  Quien me conoce de cerca sabe que Wislawa Szymborska supuso un antes y un después en mi vida.
  Padecí lo que denominan una catarsis. Por ella recorrí largos y cortos caminos, he conocido personas de carne y poema, y esta semilla, este libro que un día fue árbol, significa muchísimo en mi existencia. Porque el viaje más difícil fue el encontrar mi interior, Gracias.La imagen puede contener: texto



Antología bilingüe del San Diego Poetry Annual 2016-17

  El seis de febrero salió en Estados Unidos In Vivo , la antología bilingüe del San Diego Poetry Annual 2016-17 distribuido en bibliotecas y universidades del sur de California, y utilizado como texto en las clases de creación literaria. Leer un poema mío traducido en inglés es realmente una impresión, porque jamás pensé que mis palabras pudiesen adoptar otra forma escrita que no fuese la materna o la de adopción. Gracias Ana Ross. Gracias Olga Gutierrez Garcia.

Seven of Hearts, translation by ANA ROSSHANDLER

Slowly and with crafted penmanship,
does a stew simmers
when a palpable man and woman entwine through
legs
arms
fingers
tongue
til the last fitting knot is exhausted.
A surrendering heart
breaking lose from its cage
just like a rose exposed
at your voraciousness‘s mercy
blending flows of naked skin
just like a coffee bean
with a bubble‘s devotion to its embolus.
You rest your face between my tits
to listen to my pulse,
the flutter you‘ve flown back to my throat
and moon indwelled.
You, who lifted me up from the mire
rust scabbed
amebae drilling my corneas,
my mouth streaming orange fish.
You, who upheld my spirit,
music flushing away slime from my cuts
to embody a shiver down my knees,
orbiting my lips towards yours,
a ring circling its planet.
You, who clamored,
Enough! Flee from poetic death.
Breathe. Nest the sky in your veins,
Love ‗neath the melting pot of my body.
Feel an aviary triangle
for I am not a dream.
I bleed each time you soar the horizon,
a Venus‘ mount eroding.
Forget. Drink from my mouth
and meet oblivion.

Lluïsa Lladó