sábado, 22 de julio de 2017

Trombosis

Si sólo disparo en defensa
puedo administrar la palabra de asesina

trotamundos con la lluvia del palmeral
que entre ráfagas cita poemas.

Descifrar el código abierto
y leer en los ojos la sentencia previa,
las líneas de las manos reverberadas
igual que en la nieve
caen las huellas.

Ser un muerto antes de nacer,
tener los días contados por decreto
igual que al suicida, su noche sin estrellas,
el orgasmo teatral, las uñas,
el bordillo del barranco,
el azul en el pez.

Un decapitado
luciendo su cabeza como un trofeo.
Caminando entre las zarzas,
y hablando con el corazón
porque la boca se llenó de gusanos,
de las malas artes del verde.

Una cabeza, entre el brazo y la cintura.
Y lanzarla a la jauría
por un billete de cinco euros.
Para sentir la pena, la decepción canalla
y escuchar la burla de los mirlos.

domingo, 16 de julio de 2017

Tocapelotas

Existen personas
que son águilas, vuelan alto
y desde su lejanía
planean su sombra sobre otras personas.

En algunas ocasiones
en forma de recuerdo, fotografía,
cicatriz cercana al hueso.

Pero, a veces la sombra proyectada
desde el rascacielos, es fantasmal
y larguísima, un matasanos
que cura con cianuro. Impide
el crecimiento del ser
porque crea la dependencia de las aves.

Águila bajo ratón.

Suelta el hilo de lo que fue
y no pudo haber sido.

Y deja que el roedor ame
como si fuese el último tigre
de la selva.
Suelta su mano
y deja que descubra el bosque.

Porque tú tienes una vida.
Y no es la suya.

sábado, 15 de julio de 2017

Ducados

Este sábado, es de esas noches
que fumaría un cigarro,
dejando que los ojos en la oscuridad
abordasen mi intimidad desde la distancia
de este ático gris.

Fumaría y entre calada y calada,
leería recetas de cocina en alto
como si declamara un gran poema.

Etílica con carcajadas
invitaría a un marinero hospedado
tres manzanas más abajo y un portero
para explicarle la teoría
de las sirenas disfrazadas
bajo la piel madura del engaño.

Soltaría el humo descaradamente
escupiendo los besos falsos,
las palabrotas, los gritos del miedo.

Una neblina opaca
cegadora e ilusa, desnuda
y calzada sólo con zapatos rojos
y dos gotas de ginebra.

Pero, estoy a salvo.
El peligro no es la nicotina
es la paciencia con que amputo las cosas.

viernes, 14 de julio de 2017

Pétalos en el viento

Extenuado sobre la cama,
con la crucifixión del calor, corrosivo en la altiva desnudez
que colmaba al silencio sudado
con el paisaje.

Paisaje volcánico
con tu presencia desnuda, cual nardo nacido
entre la arcilla. Estampa urbana de una imagen
de Lucian Freud, y el susurro dormido
de tu pecho compitiendo a una canción sin letra:
Un ronco fino, y la pesadez de los músculos.

Hubiese dibujado su cuerpo
con las yemas, guardando la imagen
como un pequeño tesoro de caricias.

Dormitando, y en la calle
el termómetro orgiástico que cubría de sal
a las aceras. Pero, sigilosa como un animal herido y
abrumado por la virilidad muda,
abandoné a los ojos diabéticos en su mundo del sexo.

Para no despertar al sopor que
le mantenía las manos abiertas, símbolo de alas que volaban.

Y salí por el portal con el vestido de la poesía, sin saber si los ángeles caídos
pueden
amar
despiertos.

ll.ll.
Cuadro de Lucian Freud.

jueves, 13 de julio de 2017

Hastio

El sol se ha ido al otro hemisferio, a tomar un trago. Y en la noche
se adornan los ruidos que volátiles
escapan por el ventanal.
Los perros ladran el calor
acumulado en la jornada;
mientras la gente en sillas plegables
vive la calle de la búsqueda.
De un canal de aire sin Góngora.
Del canalillo de adolescentes
arrimándose a la oscuridad del beso.

El grillo con su trastorno convulso,
el intento frustrado de la primavera
con el olor del verano, en ascensores
que transportan bolsas de basura, cucarachas libres, abanicos mellados y el viaje
a la niñez de la isla,
con la humedad apretando las sienes
y los gatos escondidos tras los muros.
De un julio que quiso ser febrero

El foso

Cerrar una puerta.
Significa cerrar una puerta.
Si la dejas entreabierta
el aire puede convertirse en viento
y los portazos son dañinos....
Pero, peor es
que nos impidan crecer,
evolucionar, iniciar el cambio sin mirar atrás.

Cerrar una puerta.
Significa cerrar una puerta.
La puerta entreabierta
no es más que un conflicto, una relación
sin término.
Mis puertas del pasado están tapiadas.
Y tu puerta, Sísifo, cómo está aún
a estas alturas de la vida.

lunes, 10 de julio de 2017

Nunca es tarde para aprender.

He aprendido a querer sin estar enamorada.
A estar lejos con la mirada cerca,
a derribar la cerca.
A estudiar cuando la pérdida
evidenciaba el olvido.
A creer y no crecer.
A viajar en trance.
A amar sin cuerpo.
A gozar con la falsedad.
He aprendido que el regreso
es una penitencia. Y que el cerebro
come datos en forma de foto.
Y cierro los ojos
y recuerda la voz sonora,
la amplitud de sus muslos
como columnas de un templo.

He aprendido a contar al revés.
A descifrar el inmenso puñal que
habita mi silencio.

He aprendido a no escuchar boleros
que canten <si tú me dices ven>.

He aprendido a vivir sin ti.
A leer con mayor frecuencia.
Y a escribir menos
A dibujar un mundo
donde tú y yo hubiésemos sido amigos
y nunca besado
A perdonar. A descansar. A esperarte.