viernes, 29 de noviembre de 2013

LITLLE LOISE LINE Y JERRY TON TON Y LA CONVALECENCIA.

23 de Noviembre 1985.

La habitación en penumbra y Litlle Loise Line deliraba
en un idioma perteneciente a otro planeta.

La fiebre subía por momentos
y la tía Moni Carson cambiaba los paños
que helados acababan  morados de la calentura.

Pobre...Litlle Loise Line,
el sarampión hacía estragos
en su menudo y delicado cuerpo.

Las pústulas se adherían a las sábanas
y el nombre de Jerry Ton Ton asomaba por las costuras.

Ella quería que viniera a visitarle.

Pero tía Moni Carson ya le había mandado
varios mensajes inútiles,
él prefería jugar a canicas
y amaestrar a sus roedores,
los cuales,no alimentaba
hasta que se hicieran pasar por muertos.

De repente, cambió una bombilla
la amable mujer y todo se iluminó de rojo,
Loise que veía danzar pulpos de colores a su alrededor
retrocedió su mente un mes en el tiempo.
 
23 de Octubre 1985.

Jerry Ton Ton extenuado hasta la saciedad

rompía todo los juguetes a su paso,
su cuerpo lleno de ronchas
y el picor le hacía, un ser insoportable.

Pero Loisi estaba allí recogiendo

todos los fragmentos destructivos de su enfermedad, sin importarle,
que ella acabaría contagiada de ese virus maligno.

 Jerry Ton Ton a pesar de su convalecencia

no cedía su mando y acaparaba a la niña:

-Ummmm Litlle Loise Line...


Baja la persiana, sopla mis heridas, limpia las migas,

trae agua, canta y baila, me aburro...,
trae mis cromos de coches, etc , etc.

Cuando el ego de Jerry  Ton Ton se adormecía 

por la febrícula y los medicamentos, él, semejante
a una pizza pepperoni, le decía:

-Vete.


24 noviembre de 1985.


Loise está triste.

Pasa un minuto de las doce.
De su niña ha nacido una lágrima con forma de estrella,
su piel moteada ya no tiene heridas,
y se ha convertido en un cuerpo de firmamento.

Al otro lado de la ciudad, Jerry Ton Ton acaba de vomitar su cena,

y piensa que quizás ella note su ausencia.

Lleno de comida salivada y pestilente,

mira a la luna y cobarde
solo sabe decir:

-Lo siento Litlle Loise Line.


 Lo siento.






martes, 26 de noviembre de 2013

RESIDUOS TÓXICOS

I

No sabes nada de mí,

no sabes,
nada,

cómo puedes mirar el mundo
si no dejas
de ver el espejo
de una hoja en blanco.

    II

Quisiera una ecología
que no estuviera
en Danones dibujada,
la impertinente marea
que la culpa no fue de un accionista en bolsa
que tenía excedente de manzanas.

El inventor del fuego,
primer arma de destrucción masiva,
que reflejaba en sus pupilas
la llama incorpórea de Google.

Quisiera tantas cosas,
mi mente maquina,
pero las piedras sedientas de escaparates
caen lágrimas.

Y que manía endiosada
de creernos el glúteo del universo,
sino somos más que una molécula
con D.N.I y tarjeta Visa.

Puedes crionizarte
y ver como el arroz prefiere ser devorado
por orugas 
antes que acabe en lengua de niño.

Exterminar los árboles
como hicimos con los dinosaurios,
quizás por temer a acabar colgados de ellos.

III

Una bolsa de plástico
es un holocausto
para el mar.


IV

Quizás acabe con un guisante en el cerebro
y mi ralea se extinga.

Sólo resten voces en el eco sideral
reverberado una tos-felina.

Pero ,eso ya lo hacían en la Edad Media con los eclipses.

Ni Verne,ni Nostradamus,son los habitantes
de algún poblado en Amazonas
que oyen las máquinas destructoras
los que se joden esta mañana prenavideña.

Sabes...

No soy nadie.

Ni siquiera la línea que fornica con tu página.

Somos el amante maldito
que ansía nueva esposa
y maltrata la tierra madre.

No sé...

Revoluciónate.

Esa es mi consigna
que pronto nuevas leyes
en la selva negra
y vendrán a buscarme.

Dono mi cuerpo a la ciencia naturaleza
si para ellos libres sin nombre.


ALGODÓN

me gusta el juego por inercia
pero al contrapunto
el de los niños con cuerpo de hombre
me hastía sobremanera

busco una pieza
la rima jamás parida
la cadera que sostenga una espalda

no soy dama de vinilo ni alambres
simple y llana
amorfa y desmembrada
una marciana con coeficiente cero
que pinta unos con cerillas
con el único compromiso
de un teclado

y ese equívoco de mi halo
si solo soy un pijama verde
y unas zapatillas de casa

que da dulzura a quién la gana
y olvida la traición o el desprecio

ávida de artes de pesca
sé muy bien de manipulaciones regias
y ahora en una silla cuadrupeda
y encogida la vesícula de desguace
otra noche espera el desvelo de una ausencia

no me sirve de nada la palabra
si la cera corazón candado
yace en la soledad más inmunda

solo entiendo del respeto
de ganarse el pan de los besos
y compartir gramófonos
a brazos de guirnalda

no entiendo del querer con violencia
solo otra Venus
que iluminó la tarde desengaño

solo eso y nada más en venta.

PARA ELOY SÁNCHEZ GUALLART

ese hombre de pasta de montura
que mira y lee
de una cuartilla reciclada

ese hombre de abismos
perpendiculares
que enseñó grullas
en forma de vocablos
sustantivos
de su tono
melódica.

aprendiz maniático
sempiterno
galeras que abren aguas a su paso

que huele a brea
que ve primavera en mis lentes

ese hombre es mi amigo
psicólogo de avenidas de hace años
es lirismo dulce
como la flor sumergida
en el acuario de sus silencios

siempre me ha respetado Eloy
y en un aniversario
que topó un atasco en la carretera
pero en la hora de todos los eclipses
alzo mi poema para brindar
al hombre de la media luna
que siempre me guarda.

Feliz Cumpleaños Eloy Sánchez Guallart.

viernes, 22 de noviembre de 2013

JUEGO DE TRONOS

I

Mala, la llama,
no es que sea una dromedario
es el apelativo que él ha bordado
en su babero de cuadros sin gas.

Mala,
como la espiga en globo,
la raspa en faringe,
la astilla en huella de mano,
que duele apenas un lunar rojo en carne.

Mala alma.

II

Cuando los topos negros
viajan a la mazmorra
y cuelgan dos sombras
en cada oreja,
lustrosas ellas exhiben,
la joya impertinente del dolor.

III

Supongo que un día perdí
el llavero con mando
que abría la puerta garaje
de mis sentimientos.

IV

Si tú supieras
los cipreses clavados de mi  espalda
que erguidos buscan
como prótesis metálicas,

titanio,
grapas,
una operación quirúrgica
de regreso a la fe,
de la gente, del tranvía llamado No Existe,
de mi altanería barata,
de pretender verde de rodillas
con mi tacón clavado
en tus dorsales.

Acaso no has visto
la marca en mis muñecas,
el pantalón de costura tuerta
que invade mi alma mala,
mala,
mala,
como él me llama.

V

Un día fuimos pan,
ángeles sin familia,
el ángulo de algún acuario,

presa de mi amor por ti,
un día,
no recuerdo, en que emisora de radio
ni a que cilindro de disco
pertenecía nuestra voraz famélica,

poder a partes iguales
la lujuria compartida
y  la desconfianza,
mucha desconfianza:

Cuerpos desnudos
y sin embargo el pensamiento vestido y oculto.

VI


Huyo pero tu energía me atrapa,
como una gamuza
y ya no entiendo nada,
me vuelvo buena
con tulipanes plantados y un can que ladra mi espera.

Mala no, no soy mala,
son vuestros ojos
que ven vuestra áurea.

Quiero ser libálula
y que cada ala
muerda el nombre
cuando te ame la garganta.

Pero en este carril de autovía,
dudo,
que sea la entrada
y el peaje es muy caro.

Yo no puedo comprarte
ni vendiendo al diablo mi alma,
para ser mala.


martes, 19 de noviembre de 2013

MAL HAGA

A él no le gusta la poesía
será
que nunca ha,
amado.


  II

Esa mujer
de pelo bruno
gallarda guitarra eléctrica
forma ramas
alrededor de su hoguera.

Quizás un eco apache
acompañe su cortejo.

María águila,
viento
con plumas de crin.

Vuela.           (Dedicado a María Ramos)

III

Y el hombre del sombrero
que me aguarda en la terminal
trae las rosas en su pecho
sangrando
mi olvido.

Interrogación sesgada
de camino a casa
ni los óculos
abren luz a la noche.

Ni el choque del planeta
de los faros
guiados dirección contraria,

Tiempos pasados
donde era el satélite
que rotaba
por tu torso greco.

La luna desfasada
que volteaba
por el teclado de tu columna inalámbrica.

Con la megafonía de Iberia
de un vuelo retrasado
que te hablaba de falacias,
de móviles enterrados en el silencio
de sombras evidentes:
ya no te amaba.

Me duele
coronilla de espino
el abrazo,
pues,
en cada suspiro
te inciso
en una hemorragia.

Dices que mi mirada
se ha quedado
en la cara de otro hombre,

Y fariseos,
acelerador y freno,
hacen una cuesta
de la carretera
que me lleva a mi cama.

IV

Golondrinas
en el motor
de un turbo-hélice
musitan 
el bombeo.

Soy un sonajero
amarrado
a un sillón de cuero,
el cinturón sostiene mi tronco
pero mi cabeza 
está dentro de unos labios.

V

Aterrizaje
en pista húmeda
olfateas la nuca,
como siempre,
piensas que no he dormido sola,
me he aburrido
de tu traje de buzo,
quiero flotar sobre el mar,

escuchas,

en la madrugada me meces.

VI

Me dosificas
como si fuera una droga.

Restringes nuestras manos,

dos pulseras con nombres,
alianzas editoriales,

y hasta ,en ocasiones,
me pides que escriba en una hoja
a modo de notario
nuestro divorcio a la americana.

Nos casamos
en Valencia de Fallas,
todo ardía
tu lengua,
mi lengua,
pero llovió tanto
que empapadas
fueron dos trapos.

Con mis lágrimas
hacía infusiones de manzanilla,
hoy tristemente,
coloco un embudo en tu garganta
y vierto el aceite de ricino
que cultivaste con engaños.

Pero no dudes ni un momento
que eres amigo,la persona más querida,
conoces mis demonios
y nunca te he considerado
ni esclavo,
ni marioneta.

Te pido perdón.




viernes, 15 de noviembre de 2013

HARTA DE TI

Harta acabé...

De que mis ojos se sostuvieran con un clip
y mi sonrisa con dos pinzas de pelo.

De andar siempre erguida sobre el elefante de tu feria,
nunca abrazos,ni besos, ni caricias...

Harta.
De que todo fuese un trámite mercantil,
y que hasta al abrir la puerta del congelador
los clientes nos saludaran con la mano maniquí.

Harta de ser la mujer del hombre,
de la chaqueta rosa apolillada y libre.

Que me hacía parecer, según tú,pobre...

Harta,que digo,vomitada, orinada y escatológica 
de tu showman life,
cuando caminábamos
y tus calzoncillos iban cambiando de marca,
del mercadillo a los de Puty Klein.

Harta fosa abisal,
de robar estrellas para dar galones a tu pecho,
de que uno trabajara para gastar el otro,
el paseo en descapotable,
un reloj suizo de manchas
y mis rodillas, codos y clavículas
fuesen zurcidos panties.

Harta de la maldad liliácea.

Andando de noche fría,
del trabajo a casa.

 Aún tengo la marca morada bajo el pecho.

De todo tu amperio contrataca
solo hay una cosa sin etiqueta
y esa soy yo,
harta no pido más que paz.

martes, 12 de noviembre de 2013

LA BOBA BODA

Los niños con juegos
y los músicos
el vals vienés
por quinta vez
interpretaban.


Los novios hipócritas,
arrumacos se hacían
bajo la guirnalda expuesta en su boda
para fecundación propicia
de nuevos descendientes.
  
Y allí en la esquina de una mesa
con manteles de margaritas
aquella mujer reclinada en su silla sonríe tibia.

Una invitada
con un moño castañuela y gafas de pasta
se acerca a ella amigablemente
con un trozo de tarta merengue
y una hojita comestible.

Y pregunta:

-¿Familia de la novia?

-No.

-Del novio.

-Tampoco.

-Entonces...

¿Quién es usted?

                          Soy  la historia de amor que nunca tuvimos.

RUTA DE VUELO

            I

Él deseaba amarla
pero ante su incapacidad
aseaba los platos níquel
y con un cepillo barría su eco.


          II

¿Qué es para ti el amor?

Ancianos sentados en un banco,
da igual que no sepan
ni como se llaman:
Alzheimer y Rosa sorda.

Yo y tú.

En una silla de ruedas
y cuidarte hasta el fin de la madeja.

         II

Amarte es dejarte libre Isla
para que al sentir la lava sin nombre
te conviertas en continente,
es
abrir la puerta de mi coche
y ver como te alejas
de mi vida.

Por eso limpio la vajilla
y cuido de ti en la sombra,
con una escoba barro mis restos
y dejo que las palomas
devoren las migas de mi sacrificio.

        IV

Madre nunca os hago concesiones.

He conocido a alguien que es un tornado

Supongo hija
que no es poeta
sí es así, olvida,
tenéis líneas divergentes.

Supongo hija
que solo has tomado un café y punto.

Somos señoras (el honor)
no olvides tu estirpe.

Madre usted ha leído Tirant-lo-Blanc,
pues, fue con dos de azúcar,
leche templada
y aparte.

       V

Dos días de velatorio,
paciente inglés que cuidaba a la enfermera,
cogiste del osario todos los huesos
y como en un dómino
fuiste abriendo camino.

Luego de las manzanas
de sus venas dibujadas
compusiste los tendones,
el músculo lo arrancaste de tu pecho
y creaste a tu imagen y semejanza:
El dolor,
habías creado con retales
una mujer que dormía
de espalda sin alas a tus ojos.

Ni las plumas del edredón
pudieron salvarla
y retornarla al cielo,                         

Ícaro podía más que él.

                 VI

Un avión con aerofagia
surca el azul
haciendo nubes tímidas
destino Berlín
y la primera sirena de la mañana 
sale de tu boca:

Luisa,una pregunta:

-Yo no soy ya tu Muso.

Mis párpados
fueron balas
que atravesaron el depósito de combustible
de la ruta de vuelo

y maquillados 
mostraron los colmillos de dos consonantes.

Te pido perdón...







sábado, 9 de noviembre de 2013

CARCICOMA NAVIDEÑO.

La infancia bélica
bélica la infancia

odiamos la Navidad
el útero verde
robado al bosque
que con agujas
agigantado
se desploma contra el suelo.

Árbol pino
talado con adornos
frutos maduros
sangrando pedazos de
esmalte.

Odiamos la Navidad
cuando un grito
rodea el oráculo conífero
y una cortina salpica
terciopelo.

Los infantes bélicos
corren debajo de la cama
cierran puertas
taponan ojos
bélicos infantes.

No conocemos las bombas
pero la arma dura
nos vuelve escarabajos
enterrados en papel.

Un pasillo
es el riel que conduce
al lamento.

Yo no llego soy tan pequeño.

Un trozo de bola
refleja su cara,
la misma henchida
que aguardará
en la sala de urgencias.

Odia la Navidad
por culpa de Adán.

Nuestra guerra
nació huérfana
en casas sin ventanas.

Infamia bélica.

Odio la Navidad.

Lluïsa Lladó.

Poema Carcicoma Navideño.

DEDICATORIA NOCTURNA

Me niego a ver como la lavanda se seca.

Como detrás de la cortina
aguardas candil en puño.

Penélope no es estirpe de tu ralea.

Eres de las que esperan de pie la lluvia
y floreces en libros perfume.

En la playa con botellas sin mensaje,
reniegas de la nao
que te lleve a otra isla.

No,no, protesto al hombre de cera
que consume fotos reveladas

Lilhit dos primaveras
no merecen tanta luto.

Hoy anunciaron nieve en Praga
y que hay amores que se asemejan a la langosta
y son surimi de fábrica.

Eternos amores que nos vuelven lagos
y cemento.

Y mereces ser feliz compañera
porque somos de ralea
y esperamos la lluvia
con las manos abiertas.

Poesía.

Lluïsa Lladó.

Dedicatoria nocturna.

MEA CULPA

Un pitillo interminable
sujetan nuestros dedos,
pues,el sexo nunca fue nuestro mejor amigo.

Pero aquí estás junto a la lampara
y un ventanal con miras a un patio de colegio,
tumbado en un sofá 
soporte de tórridas escenas.

Pero aquí estás con un recuerdo
de mi cuerpo desnudo
entre troncos y arcilla
callando lo evidente.

Porque el problema no fue el engaño
si no el perdón primero,
después de la traición lunar
vino la infidelidad 
de una entera semana.

Y tú, Otelo de Celosía
que solo me amas a través de la rejilla metálica
callas
callas
callas
y perdonas.


Sábado despertaste a mi vera,
te di permiso de coto,
y apuntalado al abismo de una cama
me hablabas de la energía cuántica
y de la experiencia compartida
de tu última presa de Alcoy.

Y yo, Ofelia de piscina
callo
callo
callo
y ahogo.

Esta vez te ha dolido, lo sé
pero eres la bondad minimalista
de tener un león disecado en una quesera.

Y me quieres sin poder amarme.

Gracias amigo porque sabes que mis tripas cuelgan de un tendedero
y con la supura me guardas
para el próximo festín.

Eso es lo que tiene ser 
la gata sobre el tejado de zinc.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

CARTA DEL RESTAURANTE

Aprendí a no llorar
aunque me estrangularan las piernas,
a colgar mi karma de las alcayatas
como un cuadro viviente.

Cuando recuerdo tu faz

sin o con anti,
uno no sabe el papel
que le ha tocado en el drama de noche,
me levanté y los niños chillaban
en la lejanía
como gaviotas
en un puerto del Egeo.

Y cuando 

percibo con el motor de la bomba de agua,
el frío de tu lengua,
y como tus manos me retiraban la lana 
y sostenías como una dalia negra mis mejillas.

Una

reconoce
que ha perdido esta guerra,
coge tu yelmo,
has cortado la cabeza al dragón,
y ahora con respiración asistida
y habiendo dormido alguna luna
al amparo de tu cumbre,
reparo que no caí en la primera contienda,
fue en la última
con los brazos cosidos a tu espalda
que irremediablemente
me sentenciaban a  muerte.

Y que coste que es verdad lo que avisaste

locura y tristeza se reparten a partes iguales,
con la decisión tomada
a pesar de que la sangre se haya cocido
en varices nostalgia,
morados caminos
que recorrieron tus manos
que no volverán  a caer en infierno.

He empezado a sentir,

como las golondrinas que nunca existieron.

Y el pecho tiene un tercer seno,

un puñal con forma de tu nombre,
sí,la distancia entre dos puntos
es la mejor manera de quemarme en mis ruinas.

Te crees

que fabulaba
cuando dije que me habías ejecutado en cuatro albores,
por eso amante de montacargas
deja en una quinta salvarme.

Y no acudas a la alondra

que para ti saciar el hambre es una necesidad
y me cuesta entender el idioma del sin corazón
todo por carne vale.

Dolor

y un nudo en mis pies,
ríe de nuevo de mi esperpento,
no me importa...

Porque siempre un cenutrio se enamora,

cada ocaso a las doce
en Manhattan.

Y tú ni piensas en mí...