viernes, 28 de febrero de 2014

PROCESIONARIA

Apreciado Tipet:

Sé que estás enamorado,
son muchos años de duelo
y me alegro mucho.

Por eso cuando estamos juntos,
dices que te pongo nervioso,
reconozco la consciencia de un efebo,
cuando su parentesco obliga
a una vida social no correspondiente.

Resoplabas como un fuelle
y el extremo de tus pabellones
estaban encendidos de remordimiento.

Descifro en cada mueca
la impotencia de tu abandono,
pero no te preocupes,
siempre te querré, has sido el número par
de mis tres hijos,
el padre que nunca tuve,
el mejor amigo de todos los tiempos.

El amor nunca existió entre nosotros a nivel intelectual,
la sinceridad susurró:
-tú abandonaste primero la chabola
y me diste alas para saber lo que es una relación sana.

Sabes que soy una gladiadora,
no soy sumisa
y eso ser aceptado por un hombre
es un precio muy caro.

Supongo que en un principio
asumí mi soledad como cadena perpetua,
ahora, he puesto todo el empeño,
de cortarme la coleta,
abandonar los ruedos,
para curar mi espíritu
y no ser un modelo de toxicidad.

Qué feliz me siento, Jorge.

Yo no soy más que una basura reciclada
en tus papeles dormidos.

Y el amor que te proceso
será renovable como las energías.

Siempre en los malos momentos,
hasta que ella domine tu tiempo.

Como debe ser,
como corresponde.

Lo aprendimos siendo niños,
el que ama universal
no impone,
respeta,
comparte,
crea
y yo llevo cadenas como culebras
que mortifican hasta las baldosas que piso,

pero tengo fe,
he iniciado un cambio de costas
por la erosión del Tibidabo.

Hay que aprender desde cero.

Y nunca salir del aro.




ALFIL.

Reconsiderando los términos,
los monosílabos de exclamación
dan morbo.

De algún modo viriles fónicos
pluriemplean las facetas del humanismo
inusitado.

No me dirá usted que una admirativa,
bien digerida, no presenta en su matiz 
algo de fálico,
por dónde lo lea vemos presente
en un mismo agujero ovalado
las herramientas necesarias para el despiste.

Usted agache su columna
que yo me ocupo del resto.

Hay y ay,

Esperanzas y suspiros mordisqueados 
en las esquinas de codos y rótulas.

Me gusta. Pero no cree que un dos le alegraría
el letargo,
un poco de pimienta ante tanta salina,
esa hache aspirada necesita una compañera,
al botón de su chaqueta austrohúngara.

La paridad del dos: 22222222222.
en estado comatoso,
ande y levante el dedo
y pida una ración de pareja:

H  O
   2

Es lo más bello que he visto,
puede ser océano,
cascada o el poso de una water de crucero.

Cavilo que es mejor, eso,
que montar un club de fans
o damnificadas por desastres y modistas.

Alelaba que tapara la "O",
pero prefiero subir escalera de incendios
para escapar del infierno:
                                       H
                                       H
                                       H
                                       H
                                       H

En su interior un áspid.  :P

Vestía la boca e iluminaba
el centro del universo
de sus pantalones.

O   H
   2    2.

Oh para friends and Garfield.




miércoles, 26 de febrero de 2014

PAPAS FRITAS

¿Has mirado una botella de girasol
y has visto que era lo esencial
pero sumergido en él,
patatas náufragas 
al calor han creado vida?

Paladar, sueño, el colmado
de un canje de partículas con ente propio,
pero, unidas al fogón o al témpano,
son parte de la existencia única
llamado amor.

Y topar con hermanos
puestos en el orden
de aceites refinados.

Con los grados y las fechas de caducidad
por documento alternativo.

Pobre de mí,
pringosa amarilla
que se cuela por tu despensa,
siente que es una efigie en Atenas,
un mujer en la proa de un barco,
vaciada al olvido
de una sartén
y notando las ampollas
como cuecen esta amnesia
que tiene sabor a refrito.

Laminada, con demasiada sal
vas devorando las larvas
de un gesta eólica.

Ya sabía, que en el intercambio de papeles,
ser fluida
me daría resultados pésimos.

Ahora me conformo
con calibre amante
prender el envase
y verterlo por mis pechos
desnudos
con pezones que ya
no lloran.



DIEZYPAN

Duerme tumbado en el sofá,
lleva mi batín,
cubierto por una manta
que aroma mi cuerpo.

Demasiadas pastillas blancas.

Duerme y le miro.

Puesta en hache
con los codos entumecidos
frente a un portátil.

Las huellas acosan al teclado.
Divagan en que ese hombre
es una poema de poeta maldito.

Que aprendí de memoria
y sin él, vivir no se puede.

Lluïsa Lladó.
1

SOPA DE LETRAS.

Un día un caballero,
me dijo que él sólo compraba
libros de poetas fallecidos.

Nunca de vivos.

Así está.
La política ,pues,
en nuestro país.

Muerta.

II

Un libro es el mejor amigo del hombre,
y creo suponer que de la mujer también pace,
aunque quieran inventar títulos 
de que las féminas que leen son peligrosas.

Las que escriben,
ya ni te cuento.

III

Un libro es una mascota,
un animal vegetal de compañía,
tienes cuatros patas,
ocho ángulos
y un punto.

Le gusta pasear por el parque,
guiado por la correa de un marcapáginas.

Algunos son de raza
y otros andan mezclados,
sin saber muy bien su linaje,
con premio en concursos de rima o prosa,
sumisos a sus amos
que los exhiben con alcurnia.

Otros viven hacinados en zoo bibliotecas,
y en las librerías modulares 
de pequeñas casas de pino
sujetos a una cadena.

Esos son los más peligrosos,
pueden cambiar la mente,
e incluso el hilo de la historia.

Me encantan las caricias húmedas de ellos
que te acompañan a viajes,
cortos o largos.

De papel el pelaje más preciado.
los electrónicos
no dejan de ser ciber sexo.

Oiga que hay muchos libros sin padre,
no quiere adoptar uno,
le va bien con el color de las cortinas.

Los de poetas muertos son los que más se siguen vendiendo,
y me alegro por ello,
acaso tienen miedo que los vivos
hagan revoluciones al estado
por un ataque de rabia.

   IV

Muchas gracias.

Comprar, regalar, donar y perder.

De eso se trata.

Pero que sus autores
que respiren
que también comen
y sueñan.


martes, 25 de febrero de 2014

ILLA DE MEL

I

Ella preguntó
que era lo que más le había dolido
en ese centro de avituallamiento:
atasco de masa humana.

 Él dijo:

- Me robaron los zapatos y la chaqueta,
mientras dormía.
  Y me quedé frío con mi exhaustación descalzo.


       II

Yo que he vivido en esa ciudad,
prime time del colonialismo de naftalina.

He constatado
que en las cajas del súper,
chicos con nucas flácidas
embolsan y llevan la compra
a los coches de alta sociedad.

Los todoterrenos abundan,
y preguntaba por qué la gente
no cogía el bus.

Según mis congéneres
sólo lo hacían los nativos,
al fondo las mujeres
y al principio los hombres.

Estatuas del pasado
en plazoletas,
ensalzando a "Paquito el chocolatero".

Y esos:

Viva la muerte.
Viva la guerra.
Viva el hambre.
Viva el hermano contra el hermano.

Y muda, pensaba,
estoy en siglo XXI
y aquí parece
que el reloj digital
ha perdido sus pilas.

 III

Hombres sentados
en la acera
por una moneda
te asean el auto.

Conviven en el hammam
las tres culturas
pero la melillense costumbrista
de origen beréber
es la más exterminada.

Me sentí extraña
con los propios de mi tierra.

India e Inglaterra
en un botón de nácar.

domingo, 23 de febrero de 2014

DI VAGA CIÓN

Y a pesar de la campaña 
con sonrisa perfecta
y voz modulada:
la quiso,
a pesar de lanzar cuarenta infamias,
embadurnar de merengue
y dejarla atada a las puertas del hormiguero,

estudio psicológico
por raciones
vendido a los conocedores de su verdad,
pero, la otra.

A pesar de los pesares,
es imposible fingir esos besos
que eran erupciones cutáneas

Eduardo reniega hasta del pasillo 
que vende el desodorante de ella.

Dormir piedra a pierna,
dar una mano,
compartir,
tapar con mantas,
desprenderse del jersey
para que no tuviese frío,

a pesar de los pesares
de su pesar y el suyo,
voz ondulada como un eco lavanda,
recitando ópera
bajo una ducha
que se asemeja a la nave
del encuentro de la tercera fase.

La mejor muestra:
un electrodoméstico con forma de libro
que ahora escribe sentado sin temor
con sus antivirus para que no enferme
y un word para que de fe de su victoria.

A pesar de la pesa que yo sepa
es una muestra
y lo demás vergüenza
de emparentar con las pulgas.

Yo sé que la quiso
aunque diga que aborrece su histriónica.


VIVIR EN UNA CARAVANA POR EL MUNDO.

El amor para ella suena:
¿Qué harías con una caravana?

Su primer esposo
que la transportó al lugar más vello de la atracciones,

donde todos los zapatos
combinaban con los bolsos.

Y las bragas, y los sujetadores y los moretones.
La miró estupefacto 
como un río desbordado 
en una urbanización de Torremolinos.

-Para qué, si somos ricos.
Y pensó ella: pobre de mí, pobre diablo.

Al segundo le formuló
la misma retórica:

¿Qué harías con una caravana?
A él se le iluminó la cara,
le propuso montar un negocio ambulante,
donde al primer lucero de estadio,
vendería comida frita en aceite
con una servilleta por cliente.

Por la noche, con los focos aún encendidos por los faroles,
recogería caja.

Al tercero, ni vencida ni duende,
fue lo más próximo a su quimera,
viajarían por ciudades,
el primer destino: Holanda,
el problema era que quería aparcar 
en las puertas de las discotecas
y vivir del ligoteo.

Con los ojos extasiados le dijo,
-¿Dónde dormirás cuando tenga tema?

En ese momento 
sus tímpanos se perforaron 
y cree que tener la ilusión de morar en una roulotte
por el mapa de cinco estrellas es más fácil
que encontrar los verdaderos caminos.

Por eso se conforma con su soledad
como copiloto de ruta,
una marca pala de poca monta
que no es nadie
pero cree en la gente noble
por muchas piedras que le lancen,
las mismas que usaron los romanos
para las calzadas.

Todos los caminos conducen a Caravana.

viernes, 21 de febrero de 2014

IMPULSO DE VACACIONES

Un sanatorio no es una zarzuela
ni un utilitario porcelana,
es dos meses y un cumpleaños internada.

Los vigilantes estaban ausentes.

Las enfermeras somnolencias,
como el genio de la lampara,
humeaban café y revistas pasadas de fecha.

Y como pasaba todas medidas de seguridad,
decidieron dejarme en camisón con tres lazos 
sin mis pertenencias.

aún así volví a huir
retornando a mitad de carretera a esa sala
por siete camas compartida,

me gusta jugar pero con la vida humana
no hay que soltar el hilo nunca.

Aunque dejara inconsciente
que mi cuerpo saliera por ventoleras
y mi familia estaba, ahora lo he comprendido,
agonizante por mi estado.

Paseaba por ascensores,
viendo por la ventana la incineradora de los restos quirúrgicos,

el olor de esa comida insípida
que acababa en una bolsa,

si me portaba bien me traían bocata de tortilla.

Esa frase de encrucijada: si me portaba bien...

Un día por medicina nuclear
ver un bulto tapado con una sábana,

no somos más que lavadoras
que sin uso son de remplace.

Nunca los hospitales
fueron tal ciudad de padecer.

Ansía de cafeína
y ese pavor nocturno
a que la cometa saliera corriendo 
por la quinta planta
al vacío.


PENITENCIA

Madre Calíope
he pecado
impertinente
egoísta
profanadora
incauta
mohosa
y arácnida

clemencia

abrid el arca
para salvarme del maremoto

la hija pródiga
ha vuelto redimida.

UN PAPEL VALE MÁS QUE MIL POEMAS

En el gueto
si eres pobre te llaman moro,
si rico, árabe.

Ha comido con las manos,
y ha rezado a la expulsión del sol de la negrura,

cuando escucha hablar
la lengua algarabía,
trinan pájaros
en sus entrañas.

Su hijo
tiene la cara de los niños de Palestina,
con la guerra capitalista como frontera.

Ha comprendido de la mujer de otra cultura
sin dialogar el mismo idioma,
sólo con la mirada
y sus manos quedaron amarillas
de las especies en cuencos de fango.



Basta de armamentística.


jueves, 20 de febrero de 2014

RE-VISIÓN

Samira está cansada
no puede evitarlo, arrastrar sacos de piedras
agota a cualquier ser humano,
y más si son en forma de pena,
el haber dejado a sus hijos para salvar su vida,
y sin embargo, el vivir sin ellos la está matando.

Hace tiempo que un pequeño huevo de perdiz
le asomaba con descaro,
era un tercer ojo que ha ido aumentando
y tímido a veces se asomaba al espejo
cuando Samira volaba hacia la luna,
se encogía acurrucando sus senos,
y al soltar el aire aparecía esa burbuja insolente que la miraba.

Ahora le harán una resonancia,
y el sabor de la anestesia a vuelto al paladar,
el reverberar espada gótica en un esófago
y tantas inclemencias de hospital de provincia.

Ella, no tiene miedo, su parte benévola
piensa que es un ganglio rebelde
henchido de tantas rabietas,
como el grano adolescente en primavera.

Pero luego su parte realista, piensa que mal vive
comiendo hamburguesas de escombros
y se ha expuesto demasiado a la radioactividad
del sufrimiento.

Samira sabe que alguna guerra tendrá que perder,
no le apetece en absoluto una operación,
teme el desconocimiento de quién la va a cuidar,
por eso mandó un burofax a su amigo,
pero él es hipocondríaco,

el problema real, es que dejó crecer el huevo,
ahora de gallina,
esperando que naciera un polluelo
de demasiadas ilusiones truncadas,

sólo desea paz y prepara
como una termita los momentos.

Tal vez según el resultado
tardará en volver a bailar.






martes, 18 de febrero de 2014

NO HUBO PROMESAS.

Parecían las reservas modificadas
cuando ya dejé el paraguas
en la esquina de un cautiverio,

y aparece tu risa,
la logotomía cerebral
de leer con voz tus palabras,

con humor voy fragata a roca,
intentando no caer al agua,
y de repente, vienes en forma digital
a la retina de unos estrógenos,
que sólo tú
hasta en la distancia sabes sublevar.

Si yo pudiera coger todas las plumas del suelo,
una ave inventaría
para emigrar al terror acústico que te sigue,

y me paso por el forro:
consejos familiares,
terapia endecasílaba,
noches que fueron carnaza paranoica,
que si tu hubieras escrito,
que fuese desnuda hasta la cuneta de los perfiles
me hubiera pegado todo ese plumaje
para arrastrar el cloro que desinfecta
y no te entrega a nada.

Desnuda
con mi paraguas,

pero, lástima,
lo dejé olvidado
en aquel rincón.

Y tú sombra se vistió con otro tono.

lunes, 17 de febrero de 2014

DE VENTANA A VENTANA.

Las fachadas son bellas, 
pero de sus superficies
lo que más me convence son sus interiores.

A través de las epidermis acrílicas,
una descubre la cara oculta de galerías,
que un fotógrafo dibuja en distintas tramas,
balcones repletos de enseres,
otros de ventanas rotas
y siempre alguno acicalado
como  un novio en la entrada,
del aseo de su chica en una discoteca
sosteniendo dos copas y un bolso.

En ruina y alborotos
con la personalidad real del ser urbano.

Si estoy en la calle lluviosa, todos somos de la misma comuna,
sin embargo, en sus patios es donde de verdad hallo 
que las interfachadas son grietas más bellas.

Así es la naturaleza de las ciudades,
racistas por fuera con sus normas ediles
y libres y corruptas en su circulación sanguínea.

Vivir en el núcleo de la anarquía
y no de puertas hacia afuera,
mientras se mojan las imágenes sin movimiento
de un tren parado.

Más bellas.

domingo, 16 de febrero de 2014

MOIRA

Sabes que soy un autobús de carretera de provincia,
para las felicitaciones, impuntual por ralea,

hoy ha sido tu aniversario,
y he de decir estimada Moira
que eres uno de mis mayores apoyos y soportes 
a esta estantería humana que soy
de calamidades.

Paradójicamente mis verdaderas amigas,
conocen el contrato al que se someten conmigo
y no les importa la letra pequeña.

Siempre las más afines
han sido muy organizadas, serias y realistas,
vamos todo lo contrario a mi espalda.

Pero ella, como el resto, es esa mujer
de elegancia atravesada,
una góndola por los canales teledirigidos de la dolce vita.

Con la sonrisa broche
a carcajada en playas de agosto
con sabor a boloñesa casera
y una hija bella con raíces sicilianas.

Italia es ya un miembro de mi cuerpo
por eso te doy mi corazón español Moira,

Años de batalla,
de confidencias, de foros de tu tierra
al cual me habéis integrado
aprendiendo tu habla aceituna:

verde como el trazo de tus ojos,

blanco tiramisú casero,

roja Lambrusco.

Feliz Cumpleaños amiga.

Qué suerte encontrarte en este hemisferio,
porque quizás las que no tenemos fortuna en el amor
podemos decir que en la amistad Módena,
existe el triunfo.

Buon compleanno, auguri Moira.

Per molts d´anys.



viernes, 14 de febrero de 2014

SIN TÍTULO.

A esta hora un par de zapatos aguardan sin lengua
hacia un camino de infiesta,
regidos por el vestido vacío que descansa sobre la colcha.

Porque la inesperada visita de un lamento 
acaba de serrar sus tacones
y abducir el cuerpo de la alegría.

Hablas de muerte, a la que durmió muchos años en su lomo,
he sido su prostituta predilecta
cuando no había tregua en las cámaras de gas
de un matrimonio de hienas.

Con las carnes abiertas,
las heridas se infectaban
y hasta los gusanos famélicos,
aún respirando,
habían iniciado su andadura por mis brechas.

Estimado colega,
que tropezó mal y rápido en un sistema gráfico,
de dos pedazos en direcciones opuestas en dos puntos chocando.

No narraré el agujero de ozono
que ha generado tu ausencia en mi atmósfera.

Ni que mi último párpado,
antes de donar mi cuerpo, sea tu todo,
sólo quiero, aún saltando el tratamiento  
junto al café prohibido de la mañana.

Deciros que sois ese ,
cubierto por el vellocino,
que tus ojos se pierden en cada faro poético, 
que recicla cada reliquia en algo nuevo.

Poema a poema,
se llena el cazo
para deleite de embudos auditivos,
gran deforma, paquidermo con balas de guerras,
no te fatigues que en el cementerio nos llevan sin cuernos de ébano,
siempre hay hurtos por la ruta,
con menos que nada,

visualiza tu terráqueo andar,
que respire hondo
y se sumerja en las profundidades
de los textos,
sacando a superficie el genio.

Sabes...son malos tiempos para la lírica,
y hoy tu frase látigo
me llenó de desesperanza
como una luna en el océano de petróleo.

Vales muchacho y no oses a llamar a la corneja,
deja...,no es momento para plegar velas, te prefiero soberbio y alado,
como los unicornios.

Rodeado de gatitos seductores, y con esa risotada que retruena
por la escalera de tu casa.

Dices que no me preocupe por ti,
yo, para bien o mal, soy así Hamlet,
una Ofelia de saldos
que cree en la capacidad de los sueños.

Aunque tú no lo quieras, 
por solidaridad de estrofas y unas fotos fragmentos.

Prohibido tirar la toalla.
Prohibido dejar de soñar.