jueves, 29 de junio de 2017

Arrepentimiento

De qué sirve la tierra arada,
y que de las copas
frondoso el bosque de él, su cobijo.
Recoger los platos rotos,
reparar la ventana con vistas al purgatorio.

Coser la herida con el dolor dentro
para qué no huya, ni se escape,
igual que la arena en un reloj o
un péndulo que ha extraviado
la maquinaria.

Dejar que el amor
sea un vestido azul de muñeca,
recibir el cuidado en forma de lluvia
como una recompensa paliativa
a tanto firmamento, a la tuerca
que impedía a la carcajada ser puente.

Para qué tanto teatro, nacer Ramiro,
flotar ausente, comer recuerdos,
sabotear a la noche, complacer
y luego matar, sentir y perder la vocal.

Ser una polilla
para que te arranquen las alas
y caer de la nariz de Pinocho.

Ll. Ll.

miércoles, 28 de junio de 2017

Gran bola de fuego

El sol cae y la ciudad apaga
su sed de astronomía,
mientras los semáforos
roban tiempo, y dentro de los garajes
motores secos se mojan
de camino. Vuelve el toldo a abrir
su parpadeo a la noche, las luces
tímidas, invitación a mosquitos,
disparan sus contadores
en una guerra ciclista de vaho,
de huevos cocidos,
de irritabilidad en proceso
de trueque.

El sol cae y nosotros,
el campo más grande de fútbol, ludópatas
contra el cálido arrecife

Añoramos la playa,
el mar cobalto,
el frescor taciturno del aire
con el rugido cambio
de clima. Pero, es más bonito,
decir: bonito y dormir con el sudor
de casas voladoras.

De casas voladoras
por el ruido de tripa
de la incertidumbre.

Ll.Ll.

Reseña de Isabel Rezmo del libro El arca de Wislawa

https://litteradotblog.wordpress.com/2017/06/27/el-arca-de-wislawa-lluisa-llado-poder-de-simbolismo/

domingo, 25 de junio de 2017

Recital Benicàssim

Esta tarde, 19:30, recital conjunto en Botavara para dar palabra a la lacra de la violencia de género y a cualquier manifestación de injusticia social. Ser poeta no es un disfraz, y mirar al otro lado no nos glorifica en absoluto. Estáis invitados, gracias.

viernes, 23 de junio de 2017

Rinoplastia

Soy boxeadora, mi cuna,
mi cuna fue desde nonata
el cuadrilátero.
Aprendí a nadar con los puños prietos,
a morder el polvo, la lengua, a no llorar
ni a mendigar el agua.

Mi ceja lucía su hasta amputada
y la esponja con bálsamo
lamía la herida. Tan grande, tan demencial
que la sangre a borbotones
iba entre las palabras buceando.

En plena hemorragia, escuchaba la risa
del púgil en ciernes. Y al público
vitorear que el golpe fuese
más serpiente, más tizna,
más maraña de toalla en charca,
sudor de galápagos,
embrión que nació para ser juzgado.

Soy boxeadora, me gano la vida
con los huesos rotos
y poemas derribados contra el escenario.

Lluïsa Lladó.

lunes, 19 de junio de 2017

135

No existe mayor pesar
que las camas separadas,
la carne partida,
el beso que nunca besa
porque la piel y la boca
no se sabe por dónde transcurren.

Camas separadas, y cuerpos enteros,
y el interrogatorio a los pasos
necesarios para arrimar la sábana.

De olfato soy líder
porque en otra vida fui gata
y él cava un agujero
entre su corazón y el mío,
tétrico mensaje,
anilla mal puesta,
verde tirando a ocre,
en camas separadas
por muros, aceras, andamios y perros.

Segadora de fe.

Dormidos en separación camastro
y yo en la penumbra
el vómito me ahoga
de volver a ser una rana
con derecho de devolución.

Me duele. Duele.
Atravesar la noche.
Y qué en tu cama no quepa ni un sueño.


domingo, 18 de junio de 2017

Tomador de cartilla.

La tierra de los mosquitos asfixiados
con hendiduras llenas de bolsas
en un resurgimiento de Atlántida,
banco que sirve el convite de retretes
o cámaras acorazadas del cartón.

En esta noche pasada de vuelos,
de luces fóbicas que trasladan
la injuria del parpadeo
de tele y móviles en manos
de masturbación en línea.

Ferroviaria luz, espantos estomacales
alimentando un sopor sin credo,
en la agonía húmeda
de calles de gatos
que emigraron a las cloacas
mientras un colchón
cruje cien veranos
en los amantes que piensan
que los milagros existen
y dios no vive oculto
en su ratonera de cuatro estrellas.




martes, 6 de junio de 2017

Recuerdas.

El día en que nos perdimos
caía el grano del cielo,
y las ranas-piedras saltaban mudas.

Sentía miedo, porque
el camino era café, cercado
y anguloso de cauces por las matas.

Entonces saqué, de mi bolsillo una brújula
y dispuse la dirección de una estrella.

A pesar del fuego.
De los troncos caídos,
de la nube depositada en los párpados.
Salimos airosos como tenores de una ópera
que acaban la gira.

Mi mano alzada
igual que una antorcha,
iguana iluminando cada una
de las cavidades del cuerpo.

La brújula. La mujer
llevando el arado sobre la espalda.

El sabor corriente del desconocimiento-verdugo que a dónde nos lleva.



jueves, 1 de junio de 2017

Firma del libro en la Feria del libro de Madrid.

http://flm.torremozas.com/evento/lluisa-llado/

Este sábado 3 de junio, en la Feria del Libro de Madrid, estaré en la caseta 329, de las 19:00 h. hasta las 21:30 h. firmando El Arca de Wislawa de Ediciones Torremozas.







Gracias!!!!!